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jueves, 13 de enero de 2011
Cuento de David Cabrera Martínez
Habia un niño muy bueno que no iba a la escuela porque era pobre, este niño se llamaba Mohamed. Todos los niños se reían de él porque no sabía leer, ni escribir, ni multiplicar, pero, un día vinieron unos señores que ayudaban a los niños pobres,se llamaban El club estrellitas y le enseñaron a leer y a escribir incluso les dieron juguetes, muchos juguetes. Antes de que se fueran, Mohamed les dio una nota y ponia: "Gracias por enseñarme, ya no se reirán de mí".
viernes, 7 de enero de 2011
Cuento de David Luena
Hace un año llegó a santander un niño de Etiopía y ahora es uno de mis mejores amigos.
Cuando llegó mi amigo, me dio mucha pena porque él nos contó que no tenian agua en casa, que tenia que ir a buscarla muy lejos con dos calderos y sólo tenía 5 años.
También le vimos los pies, lo dedos no tienen uñas, pues no tenía zapatos y tampoco un pediatra que se los curara.
Ahora él esta muy contento aquí, pues ya tiene todo los que los niños de Santander tenemos: Va al colegio ahora y tiene muchos amigos, tiene zapatos, médico y lo mejor de todo es verle comer, le gusta todo todo, hasta las verduras y tarda muy poco en comer siempre nos gana a todos.
Ahora mi amigo es feliz, y le gustaría que todos los niños de Etiopía pudieran estar como él.
Cuando llegó mi amigo, me dio mucha pena porque él nos contó que no tenian agua en casa, que tenia que ir a buscarla muy lejos con dos calderos y sólo tenía 5 años.
También le vimos los pies, lo dedos no tienen uñas, pues no tenía zapatos y tampoco un pediatra que se los curara.
Ahora él esta muy contento aquí, pues ya tiene todo los que los niños de Santander tenemos: Va al colegio ahora y tiene muchos amigos, tiene zapatos, médico y lo mejor de todo es verle comer, le gusta todo todo, hasta las verduras y tarda muy poco en comer siempre nos gana a todos.
Ahora mi amigo es feliz, y le gustaría que todos los niños de Etiopía pudieran estar como él.
jueves, 23 de diciembre de 2010
Cuento de David Girón
Érase una vez un pueblo del norte de África que se llamaba
Tunis. Era un pueblo muy pobre que no tenía escuelas, ni
agua potable y ni siquiera tenía la comida que tienen otros países.
Un día en Tunis una mujer tuvo un hijo; le llamo Tani.
Tani escuchaba siempre las historias de su madre.
Un día Tani, en un cuento que le contó su madre se dio cuenta
de que no podía tener escuelas como en otros países.
Se enfadó mucho y cuando se hizo mayor decidió ser arquitecto.
Construyó un hotel carísimo de 5 estrellas; una entrada costaba 1.500 euros.
Con el dinero que ganó se fue a España y siguió con su carrera.
Les envío dinero a sus padres. Luego se dio cuenta que no fue a la escuela; y que allí todos iban a la escuela.
Se le ocurrió volver a construir varias escuelas por Tunis; se gastó todo su dinero, pero mereció la pena porque así todos los niños/as irían a la escuela. Tani volvió a ser pobre; pero los de su edad iban a la escuela y Tunis dejo de ser un país pobre.
Tunis. Era un pueblo muy pobre que no tenía escuelas, ni
agua potable y ni siquiera tenía la comida que tienen otros países.
Un día en Tunis una mujer tuvo un hijo; le llamo Tani.
Tani escuchaba siempre las historias de su madre.
Un día Tani, en un cuento que le contó su madre se dio cuenta
de que no podía tener escuelas como en otros países.
Se enfadó mucho y cuando se hizo mayor decidió ser arquitecto.
Construyó un hotel carísimo de 5 estrellas; una entrada costaba 1.500 euros.
Con el dinero que ganó se fue a España y siguió con su carrera.
Les envío dinero a sus padres. Luego se dio cuenta que no fue a la escuela; y que allí todos iban a la escuela.
Se le ocurrió volver a construir varias escuelas por Tunis; se gastó todo su dinero, pero mereció la pena porque así todos los niños/as irían a la escuela. Tani volvió a ser pobre; pero los de su edad iban a la escuela y Tunis dejo de ser un país pobre.
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