

Esta historia empieza un viernes 17 de noviembre con Pablo, un niño de apenas 12 años. Nuestro protagonista se dirigió a clase donde se sentó junto a Borja, el mejor amigo de éste. Su profesora entró enseguida a la clase y después de corregir los deberes dijo a sus alumnos:
- ¿Alguno sabe que pasa este lunes?
- Yo, seño – dijo María – Es el Día Universal del Niño.
- Muy bien María. Y… ¿Alguien me podría decir algún derecho de los niños?
Casi nadie levantó la mano, por lo que la profesora mandó un trabajo sobre los derechos principales de los niños. A Borja y a Pablo les parecido un fastidio, aunque en el fondo no lo era. Decidieron hacerlo los dos juntos y después de clase por la tarde se fueron a casa de Pablo.
Cuando llegaron, se encontraron a los padres de Pablo preparando la cena. Por lo visto, ya no hacía falta avisar a los padres de Borja. Se fueron al cuarto de Pablo y al poco rato llamaron a la madre de Pablo para que les ayudase.
Después de casi dos horas trabajando consiguieron el trabajo perfecto para el lunes.
Ese día fueron lo primeros en sentarse en clase pues estaban ansiosos por enseñar su trabajo a sus compañeros. Cuando llegó el momento demostraron perfectamente lo bien que sabían y conocían los derechos de los niños:
“Haciendo este trabajo hemos aprendido muchas cosas por ejemplo: que cuando nuestros padres o profesores nos regañan no es más que para EDUCARNOS, cuando nos castigan por contestar mal es solamente para enseñarnos a SER EDUCADOS, es igual que cuando nos obligan a hacer los deberes y atender y estudiar en el colegio, nos están enseñando a SER OBEDIENTES Y RESPONSABLES y ofreciéndonos la oportunidad de IR A
También es un derecho del que nunca nos quejamos cuando nuestros padres nos llevan al parque y juegan con nosotros o nos apuntan a actividades que nos gustan para darnos también ese derecho a
Todo esto son alguno de los derechos de los que disfrutamos, y de los que la mayoría, por lo menos hasta hace poco ni siquiera teníamos la menor idea.”
A Pablo y Borja les sirvió de mucha ayuda este trabajo, con el que aprendieron sus principales derechos.
Otro derecho muy importante y principal es poder gozar de estos derechos y muchos otros sin importar del país que fuesen o la religión en la que creyesen.
Como por ejemplo Pablo y su amigo; los padres de Borja son musulmanes y practican el Islam, y Pablo nació en Camerún y se vino a España a los 3 años, lo cual no les impide hacer amigos o jugar como los demás.
El otro día después de conseguir la colección de cromos de la liga, tenía ganas de hacer otra más del Código Lioko. Mi madre me dijo:-Pablo ahora no, pero a mi me daba igual yo quería seguir comprando cromos, así que el martes cuando vino mi abuela a buscarme al colegio la pedí un sobre de cromos.
Al abrirle me di cuenta que era exactamente la misma que ya tenía, cambiaba alguna cosa pero los cromos eran los mismos que los de la colección anterior.
Cuando mi madre vino a buscarme se dio cuenta enseguida y se enfado mucho conmigo y me dijo que me iba a demostrar que con lo que yo y mi abuela habiamos gastado a lo tonto, un niño que no tiene nada, puede comer.
Yo no me lo creía porque solo vale 60 céntimos.
Cuando salimos del colegio me llevo a por una barra de pan, la cual partimos por la mitad ,fuimos a comprar una loncha de jamón york e hizo un bocadillo,demostrandome que un niño de esos que yo no conozco pero que si ella me dice que hay yo la creo, puede un día comer, me sentí mal y creo que mi abuela y yo lo hicimos muy mal porque todos los niños del mundo deberían de tener todos los días comida.
"Os deseo una Feliz Navidad y que no os atragantéis con las uvas"
INES BARONA
"Felices Fiestas"
ÁLVARO, CRISTINA, PABLO Y VALENTÍN QUIJANO VITIENES
"Feliz 2011" (Con power point incluido)
JESÚS CHOYA